martes, 15 de enero de 2008

“LESBIANISMO: ¿una no nace mujer, sino que se hace mujer?”

Por: Ana Gabriela Barreto Martínez
“La sociedad en que vivimos tiene muchos ojos y brazos,
que nos vigilan e interfieren en nuestra realidad.
Uno de ellos se llama opinión ajena…”

Luft, 2005


Hablar sobre homosexualidad en cualquiera de sus formas es entrar a un campo de grandes conflictos y controversias sociales. En la actualidad este es un tema de gran polémica. Alrededor del mundo existe una lucha por defender y buscar la libertad en todos los sentidos, y dado que vivimos inmersos en una sociedad tradicionalista y llena de prejuicios, no es posible encontrar dentro de ella un lugar para estas nuevas formas de pensamiento.

Por homosexualidad entendemos el establecimiento de relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Éste término engloba relaciones de carácter lésbico, gay, bisexual y transexual. Pero antes de abordar esta clase de temas considero necesario poner en claro conceptos tales como sexo, sexualidad, género y orientación sexual, con la finalidad de evitar posibles confusiones.

Por sexo, podemos entender la condición biológica de ser hombre o mujer; de este término se deriva sexualidad, la cual es una construcción social parte del desarrollo cuya expresión se ve influida por la calidad de nuestras relaciones interpersonales y el contexto en que vivimos; asimismo, por las experiencias que se tienen y por la integración de las mismas. El género, masculino o femenino, está determinado por ciertos factores tales como los deseos humanos o la influencia paterna. Por su parte, los roles de género se refieren a la forma en que culturalmente los hombres y las mujeres adoptan su género, y que no necesariamente se identifica con la identidad sexual. Por ultimo, la orientación sexual, es la preferencia por otra persona de distinto o igual sexo, en la cual interviene el deseo (visto como un proceso interno) y el aprendizaje social.

Una vez aclaradas las concepciones anteriores, podemos proceder a hacer referencia a la homosexualidad y el lesbianismo, en este caso particular.

Desde la antigüedad, y aún en la actualidad, la homosexualidad es vista como algo “anormal”; el medico alemán Kraft-Ebbing la cataloga como un forma congénita de degeneración, y es gracias a sus estudios que la Organización Mundial de la Salud la puso en la Clasificación Internacional de Enfermedades. Aunque posteriormente, en 1983 la OMS la excluyó del listado de enfermedades mentales.

Innumerables investigaciones se han realizado en torno a este tema, Alfred Kinsey por ejemplo, con base en la realización de estadísticas e investigaciones llega a la conclusión de que en todo ser humano hay un cierto grado de homosexualidad y heterosexualidad; es decir, para él no existen categorías opuestas, sino que todo es invento de la mente humana; por consiguiente, sostiene la existencia de un “continuo hetero-homosexual”, el cual puede variar según momentos diferentes o circunstancias determinadas.

Kinsey fue el fundador del Instituto para la Investigación Sexual de la Universidad de Indiana, mismo con el cual colaboraron Alan Bell y Martin Weinberg, quienes sostienen: “se entiende mejor a los hombres y a las mujeres homosexuales, cuando se les considera como seres humanos completos y no únicamente en términos de sus comportamiento sexual”, esto quiere decir que no debemos juzgar a las personas simplemente por sus preferencias sexuales, ya que sostienen que en ocasiones puede existir una mayor sintonización entre personas de distintas orientaciones que entre individuos con un mismo comportamiento sexual.

Por su parte, Michael Shofiel en su libro Aspectos Sociológicos de la Homosexualidad puntualiza: “la homosexualidad es una condición que en si misma sólo tiene efectos menores sobre el desarrollo de la personalidad. Pero las actitudes no del homosexual, sino de las demás personas hacia esta condición, crean una situación que puede tener un efecto profundo en el desarrollo de la personalidad y puede conducir a un deterioro del carácter de un género que impide la integración efectiva de la comunidad… Muchos de los problemas que abruman al homosexual son creados por la hostilidad de la sociedad. “ Esto nos lleva a reflexionar sobre el impacto real que la sociedad ejerce sobre la cultura homosexual.

Desde esta perspectiva, la homosexualidad toma un carácter de problemática social al considerársele como el resultado de la interacción entre personas de distintas preferencias sexuales, la cual, al tener una orientación de rechazo y reprobación provoca sentimientos y emociones negativos, de culpabilidad y represión hacia sí mismos en quienes la padecen; lo que posteriormente conlleva a una práctica y expresión de la sexualidad con matices de rebeldía y que va en contra de las normas socialmente establecidas.

Ahora bien, cabe aclarar que estas problemáticas no son de manera alguna exclusivas del género masculino. Como se mencionaba en un principio, la homosexualidad abarca el “lesbianismo”. Una lesbiana es una mujer que se siente atraída romántica, afectiva y/o sexualmente hacia alguien de su mismo sexo. El término lesbianismo tiene su origen en la isla de Lesbos en Grecia, y en la poetisa Safo, quien se caracteriza por los poemas apasionados dedicados a sus amigas, lo cual le valió ser catalogada como homosexual. Por estos y otros indicios, podemos suponer que el lesbianismo no es algo reciente, sino que cuenta con una larga historia.

Desde la antigüedad, la mujer ha sido victima de la discriminación social, y las lesbianas no son la excepción. En su caso, se puede decir que son marginadas por omisión, pues contrariamente a lo que sucede con los hombres homosexuales, la existencia del lesbianismo no es reconocida abiertamente por algunas culturas; de ahí que se haya llegado a considerar que el futuro de las lesbianas se encuentra en la verdadera solidaridad con el mundo de los marginados y perseguidos.

La sociedad, define la autodeterminación de la mujer como un desajuste y su amor por otra mujer como una enfermedad; esto representa una contradicción en el sentido de que si consideramos que para las lesbianas las relaciones con otras mujeres son la fuente más importante de apoyo, y su independización de la dominación masculina repercute de manera positiva en su vida, no es posible considerar ésta clase de actitudes como algo anormal o descabellado.

Djuna Barnes en su obra dice: “un hombre es otra persona; una mujer es siempre tú misma, en su boca besas tu propia boca. Si te la quitan gritas como si te robaran a ti misma” e insiste en la idea:” yo creí que la amaba por sí misma y descubrí que la amaba por mí misma.” Esto nos hace pensar que la base de esta clase de relaciones es la igualdad, mientras que en una relación heterosexual el sustento es la idea de complementariedad.

Dada la falta de marcos normativos previos, éstas relaciones se caracterizan por ser abiertas e innovadoras, en el sentido de la inexistencia de “recetas de conductas” ni expectativas , lo cual en ocasiones se puede tornar un problema, pues la convivencia implica saber qué se espera de cada persona así como qué esperan de nosotros, y al no encontrarse estas expectativas previamente establecidas, la relación se encuentra expuesta a conflictos de negociación, y todo desfase entre expectativas y las realidades produce frustración. Por otra parte, dado que el lesbianismo tiene más componentes afectivos que genitales, estas relaciones tienen una mayor duración.

Como se mencionaba anteriormente, la represión social hacia este grupo es muy fuerte, el “qué dirán” se convierte así en la manifestación interiorizada de las expectativas que se cree que los demás crean sobre ellas. Esto se convierte en un impedimento para su pleno desenvolvimiento sexual, emocional y social. Las primeras lesbianas en reconocerse como tales, lo hacen desde la perspectiva de cuestionar la obligatoriedad de la orientación sexual hetero, pero no la construcción social de género; esto quiere decir que muy a pesar de ir en contra del estereotipo sexual hetero establecido por la sociedad, no dejan de lado el cumplimiento de los roles de género.


Desde hace ya varios años el lesbianismo es un movimiento que ha ido tomando fuerza y busca por distintos medios el reconocimiento social de su postura. El 13 de octubre es reconocido como el Día de las rebeldías lesbianas feministas de Latinoamérica y el Caribe, en memoria del Primer Encuentro Lésbico-Feminista de la región, realizado en México en 1987. Este encuentro surge como una forma de sacar del letargo el lesbianismo feminista, cuyo principal compromiso es impulsar un proyecto político capaz de entender y comprender las realidades sociales, políticas, económicas y culturales en las que la cultura lésbica se encuentra inmersa.

Asimismo, en las “Conclusiones de la trovada de lesbianas de Catalunya 2005” se señala la aprobación de una ley que reconoce el matrimonio de parejas del mismo sexo; en el sentido de la discriminación sexual, se trata de un gran logro; sin embargo, desde la perspectiva homosexual puede representar la supeditación a la vida heterosexual, esto es, al seguimiento de lo tradicional.

Sin tomar en cuenta el enfoque, la realidad es que actualmente las culturas homosexuales han logrado obtener un mayor espacio de expresión dentro de la sociedad en que vivimos, es posible apreciar su constante lucha por la aceptación y la igualdad social. Aunque a pesar de todo esto no deja de ser un tema rodeado de controversia y discusión, lo cierto es que la homosexualidad es una realidad latente con la cual todos los seres humanos lidiamos día a día.

La pregunta hasta el momento sin respuesta es…homosexual, ¿se nace o se hace? Tal vez esta sea la clave para una nueva visión de este particular estilo de vida, tal vez aún sabiendo la respuesta las cosas seguirían igual o tal vez peor… la realidad, es que existe una gran diversidad en este mundo, y nosotros la conformamos tal y como es, el problema puede ser que tal vez no sabemos o no queremos reconocerlo; tal vez esa es la verdadera esencia de la vida, aprender a vivir y convivir con quienes nos rodean…

7 comentarios:

ADOLFO FUENTES BERNABE dijo...

este enasyo demuestra une mente abierta de tu parte y al precer defensa por las lesbianas, lo cual habla muy bien de la autora. tiene miras a ahecrnos reflexionar acerca del problema con este tipo de manifestaciones. muy buena redaccion, solo te pido que no te extiendas tanto en una introduccion, que parecedel mismo vuelo que el desarrollo, tu conclusion me parece xcelentes pues dejas un apregunta, "¿la lesbiana nace o se hace?. espero seguir viendo este tipo de trabajos en internet.

Alejandro dijo...

Considero el tema lo bastante controversial y a la vez amplio en su discusión para un ensayo; sin embargo, el tema abordado por la autora es, desde mi personal punto de vista muy bien abordado, sobre todo por que no está juzgando el comportamiento o preferencias sexuales de las personas que tienen esta inclinación sexual; además toca un punto importante en lo que respecta a como la sociedad "mira" este tipo de comportamientos, me refiero al "que dirán" por que si la sociedad ya hubiera aceptado a las lesbianas o a los homosexuales en la sociedad no existiría controversia en el tema, yo no juzgo a las lesbianas ni a los homosexuales, pero estoy a favor de la selección natural y desde el punto de vista religioso a la de Dios; sin embargo el comportamiento y la mente del ser humano es y seguirá siendo un enigma.

Carlos Antonio dijo...

Hablar sobre el controversial tema de la homosexualidad y el lesbianismo, no es tan fácil, porque son temas extensos y que dejan muchas incógnitas, pero en este ensayo, podemos darnos cuenta de como vivimos en una sociedad prejuiciosa, que juzga sin saber nada, y es que hay quienes actualmente siguen pensando que la preferencia por personas del mismo sexo es una enfermedad cuando no lo es. Pero, ¿por que espantarse de la homosexualidad y del lesbianismo, y no de las personas que hacen mas daño a la sociedad? infiero que es algo que no todos podrán contestar, pero este ensayo me parece muy concreto y preciso, y dejar una pregunta al final, en la conclusión hace que después de la lectura, aunque sea unos pocos minutos RELEXIONEMOS y dejar a un lado el "que dirán".

Yohana Gollo dijo...

Este es mi punto de vista.
Génesis 1:27
Y CREÓ DIOS AL HOMBRE A SU IMAGEN, A IMAGEN DE DIOS LOS CREÓ;
VARÓN Y HEMBRA LOS CREÓ.

Yohana Gollo dijo...

Este es mi punto de vista.
Génesis 1:27
Y CREÓ DIOS AL HOMBRE A SU IMAGEN, A IMAGEN DE DIOS LOS CREÓ;
VARÓN Y HEMBRA LOS CREÓ.

Yohana Gollo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
yeimy alejandra diaz dijo...

me parecióuna perspectiva bien interesante, teniendo en cuenta que últimamente surgen nuevas ideas y creencias en el mundo actual. Sin embargo la sociedad sigue siendo cerrada de mente en cuestiones de sexualidad, el ensayo esstá supremamente interesante, debido a que no juzga ni apoya, pero da bastantes puntos de vista, de esta manera deja la capacidad de abrir nuestras mentes y pensar libremente.