martes, 15 de enero de 2008

Los Adolescentes en La Escuela Secundaria

Los Adolescentes en la Escuela Secundaria
Carlos Manuel Rabelo Salinas
Los procesos de cambio en la adolescencia no presentan un carácter siempre idéntico, sino que muestran notables diferencias entre unos adolescentes y otros, aunque existen elementos comunes entre ellos. Tales diferencias dependen de los recursos de partida (evolución previa) con que cada adolescente afronta la transición, razón por la cual la transición adolescente tiene un carácter de construcción; y las formas de relación e interacción entre el adolescente en desarrollo y las personas que le rodean, según el contexto en que se encuentre (transición personal), carácter de construcción personal.

Las capacidades y recursos previos, informan y condicionan, pero no determinan por completo la transición adolescente, ya que obedecen a la interacción social y en particular a las relaciones interpersonales, directas, del adolescente tanto con los adultos como con sus compañeros de edad y el de los distintos contextos.

Si usted cursó la secundaria, independientemente de la modalidad por la que optó, generalmente cambiaba de clase a clase todo el día y tenía un maestro distinto para cada materia. Durante los últimos 20 años, se han realizado muchos cambios en la manera que los adolescentes son educados. Y se siguen haciendo cambios a medida que aprendemos más sobre cómo se desarrollan y aprenden en esta edad.

La mayoría de los adolescentes que ingresan a una escuela nueva descubren que existe un gran cambio. Han estado acostumbrados a ser los mayores en su escuela; ahora de nuevo se encuentran entre los menores. Muchos compañeros son nuevos, así como las rutinas diarias y el trabajo escolar. Y cuando combinamos estos cambios con los cambios estresantes que los adolescentes sufren a esta edad, no resultará sorprendente que esta etapa tenga un impacto negativo sobre su motivación y su autoestima.

La conducta del adolescente debe ser normada, sobre todo dentro de una escuela, porque se encuentra en una etapa de cambios constantes, tanto físicos como emocionales, es un ser carente de identidad, sin un criterio propio; ya que el alumno no sabe quién es, debe al menos saber lo que se espera de él, por lo tanto requiere ser orientado en la toma de decisiones.
Por estas razones muchas escuelas secundarias tienen programas para asistir en la transición. Por ejemplo, a veces invitan a los alumnos de primaria a visitar la escuela secundaria para que se vayan familiarizando con el edificio y cómo encontrar sus salones de clase.

O a veces los administradores de las secundarias y las primarias se reúnen para dialogar sobre los programas que cada escuela ofrece. Los consejeros escolares quizás se reúnan para dialogar sobre cómo ayudar a los estudiantes a lograr una transición más fácil. Estas y otras actividades pueden ayudar a que la escuela sea más accesible.

Las prácticas educativas son formas particulares de interacción, parte fundamental de la mediación social necesaria para apoyar y orientar el paso de los adolescentes a la vida adulta y su inserción como miembros plenos de la sociedad. Dentro de esas prácticas educativas, la educación escolar debe ser un contexto básico y el apoyo más relevante a la transición adolescente.

La escuela actúa como un contexto relevante en la formación por parte de los adolescentes de su autoconcepto y su identidad personal, de su autoestima y sus expectativas para el futuro. Tiene un papel de contexto intermedio (transicional), entre formas de actuación propias de la etapa infantil y aquéllas distintivas del estatus adulto. Ofrece la posibilidad de ensayar y regular formas de comportamiento y habilidades implicadas en el ejercicio del estatus adulto.

Planifica de manera explícita su acción educativa, favorece un proceso de “reconstrucción crítica” de informaciones e influencias que reciben los adolescentes, ayuda al establecimiento de conexiones entre diferentes contextos relevantes para la transición adolescente.

La educación escolar puede plantear guías de una educación sexual en los niveles informativos, nunca morales, debido a que la sexualidad está intrínsecamente ligada a una valoración moral y que no es en la escuela donde se construye la moralidad sexual, sino en la familia. La escuela debe ser neutral en este aspecto, sin embargo es necesario que los alumnos reconozcan el entorno escolar como un lugar público en donde debe imperar el respeto hacia las costumbres y valores de los demás.
Lo anterior debe tomarse de manera seria y ponerlo en práctica prioritariamente en escuelas ubicadas en comunidades indígenas, donde su población tiene demasiado arraigadas sus costumbres, tradiciones y valores negativos como el machismo y la sumisión de las mujeres.

Los sentimientos que se generan en el adolescente siguen siendo los mismos (aislamiento, rebeldía, resentimiento, curiosidad, etc.), aunque cada adolescente posee personalidad y capacidades diferentes. Aunque existan fluctuaciones en sus niveles hormonales, los adolescentes de cualquier proveniencia y con una gran variedad de características todavía pueden absorber grandes cantidades de información. Y pueden sacar mucho provecho de un plan de estudios sustancioso.

El adolescente asume diferentes roles, se esfuerza igual por mantener su individualidad que por pertenecer e identificarse con un grupo en especial. La mejor manera de desarrollar en el alumno el sentido de pertenencia es el trabajo en equipo, el papel del maestro es asignar los roles que cada integrante tendrán para la elaboración de cada trabajo.

A medida que ellos desarrollan sus destrezas cognoscitivas, son capaces de completar proyectos cada vez más complicados y más largos y de explorar temas de mayor profundidad. Como consecuencia, algunas escuelas ofrecen oportunidades dentro y fuera de la escuela para que los alumnos participen en actividades deportivas, y en programas donde puedan aprender idiomas extranjeros, música, artes dramáticas, y el uso de la tecnología.

Muchas escuelas alientan a los estudiantes a participar como voluntarios en programas de servicio a la comunidad. Los programas de exploración pueden ayudar a los adolescentes a encontrar sus intereses y ayudarles a imaginarse un futuro para sí mismos. Todavía queda mucho que mejorar en las escuelas secundarias. Los resultados de los exámenes estandarizados sugieren que muchos jovencitos todavía carecen de las destrezas necesarias para tener éxito en la secundaria.


El reto actual sobre la reforma de la escuela secundaria, para muchos docentes que se encuentran inmersos en este nivel educativo es grande. Las razones son diversas, ya que hay que hacer cambios radicales en muchos aspectos de su labor cotidiana, además de que enfrentan el hecho de que los adolescentes se encuentran inmersos en la dinámica de la Sociedad de la Información, que los involucra en un proceso globalizante sin una guía adecuada.

La escuela es el espacio formal que el Estado ofrece para asegurar el derecho de todos a aprender. Esta afirmación constituye el punto de partida obligado, ineludible, en la definición de la escuela secundaria que queremos, pues pone en el centro su quehacer fundamental: el logro del aprendizaje de todos los estudiantes.

¿Pero qué tipo de aprendizajes han de lograr nuestras escuelas? ¿Cómo han de funcionar y organizarse para que el aprendizaje de todos sea posible? ¿Qué profesores requieren? ¿Cómo la comunidad escolar se relaciona con su comunidad con su entorno inmediato? ¿Qué vínculos han de establecer con la comunidad a la que atienden?

El adolescente toma como marco referencial al maestro, por ello debemos cuidar nuestras acciones, para que ellas tengan una influencia positiva en su vida futura. Lo mejor es ofrecer al alumno un maestro que haga valer su autoridad, pero que al mismo tiempo los haga sentirse cómodos, con la confianza de acercarse a él para que les resuelva cualquier tipo de duda, ayudándoles de esta manera a encontrarse consigo mismo y superar de la mejor manera posible tan difícil etapa.

Los docentes tienen un poco olvidado que los alumnos de escuela secundaria tienen características particulares que pueden intervenir en su aprendizaje, tales como su estado emocional, físico, intelectual y mental, ya que están en una edad de transición, pero afortunadamente encontramos docentes que están convencidos de que ellos son los responsables de estar a la altura de las expectativas de los alumnos, además de darse cuenta de que necesitan continuar actualizándose en tanto en beneficio propio como de sus alumnos.


No debemos de olvidar la etapa de desarrollo en que se encuentran "los chavos", la inestabilidad emocional que viven día con día y sobretodo la influencia de su entorno, en todos los niveles, familiar, escolar y social. Esto aunado a la gran necesidad de afecto y aceptación que tienen nos da un panorama en cuanto a la relación maestro-alumno un tanto complicada, con tantas influencias en ellos.

Por lo mismo, la relación escolar debiera estar preponderando el desarrollo humano (enfoque humanista), los valores, la ética, y la seguridad en sí mismos; claro está, sin dejar a un lado el área cognoscitiva que nos corresponde académicamente hablando. Los maestros dejamos huella indeleble en su vida, ¿qué tipo de huella queremos dejar?, ¿aquella que los haga crecer como seres humanos, o aquella, que los lastime y hasta los haga no desear aprender?

El trabajo de los maestros se ve impactado seguramente por la situación social y económica en que cada uno vive. Sin embargo, estos elementos no son los únicos que permean la labor educativa, sino otros que tienen que ver con la formación de los educadores, de los cuales en mi experiencia puedo decir que muchos no tienen la formación docente y desempeñan un papel pobre en lo pedagógico.

Pero a la vez tenemos docentes que sin formación pedagógica atienden a los alumnos con mucho tino, platican con ellos, realizan su trabajo áulico con puntualidad, revisan las tareas que dejan en tiempo y forma pero además explican y reorientan a los estudiantes para que vean en lo que fallaron, etc. Esto quiere decir que están al pendiente de las actividades de los alumnos y por lo mismo el profesor pudiera tener el reconocimiento de los jóvenes y de las autoridades educativas. No siempre es así.

Existen varios ejemplos donde los alumnos son atendidos en lo académico y sin embargo no existe identificación con el maestro. La circunstancia actual es que los jóvenes requieren no sólo la atención académica, sino también un acercamiento a la persona, a que se les conozca como personas. Ya debe haber finiquitado el tiempo en que los mejores alumnos eran aquellos que no hablaban en clase, que no eran inquietos; en suma, los más callados.

El profesor que se identifica con lo jóvenes por la esencia de ser persona, por sus problemas, por sus inquietudes, por compartir en charlas los roles a que están expuestos a sumarse tiene potencialmente ganado un terreno amplio en que a su vez sea aceptada la materia que imparte, no importa si ésta es matemáticas, historia, química u otra.
El maestro decide si sólo transmite los conocimientos que le marca el programa, o si crea una verdadera relación de enseñanza-aprendizaje, en donde la adquisición de conocimientos pasa a un segundo término, para dar paso a otros aspectos formativos que serán determinantes en la vida futura de los jóvenes.

La tarea escolar, no significa culminar un programa, sino generar en los estudiantes de secundaria la experiencia de nuevos procesos más que de nuevos contenidos, preparándolos realmente para enfrentar los retos futuros que puedan presentarse a lo largo de sus vidas, aprender a compartir y socializar las dudas que se tienen sobre tal o cual materia. Así, mientras no permitamos un espacio de diálogo con los jóvenes, estaremos inhibiendo su propia participación en la confianza que podamos generar en él.

5 comentarios:

eduardo dijo...

educacion secundaria y los adolescentes

La educacion secundaria es un paso mas al crecimiento personal, la ayuda que surge por parte los docentes debe ser directa a apoyar a los jovenes, algo que es cierto y que no se debe dejar atras o en el olvido es que los adolescentes necesitan mas una educacion de enseñanza-aprendizaje donde el docente entabla una relacion mutua con el estudiante no importando cuanto pueda memorizar sino que pueda llevarlo acabo a traves de sus propias palabras, por que de que sirve dar por terminado un tema si al expresarlo el joven no puede expresarlo a manera de que el mismo lo entienda.

El aprendizaje en los jovenes que cursan la secundaria debe adaptarse a las necesidades de cada uno, pero como es imposible hacer eso lo que se debe hacer es conseguir un enfoque de enseñanza que pueda satisfacer los gustos y las necesidades de estos jovenes agilizando su motivacion a la retencion de informacion y a expresar lo aprendido de manera agil y certera.

El ensayo muestra grandes realidades que se tienen en la educacion secundaria y que se deben apoyar para fortalecer ese monumento llamado aprendizaje, todo esto apoyado en su mayoria por el estado que es el impulsor de las nuevas generaciones y que es quien deberia esforzarse para hacer que esta educacion compita con otros paises en cuanto a calidad y desarrollo.

juan dijo...

Este ergumento en lo personal me parecio muy atractivo ya que nos da una vision ampli de lo que suele o es muy comun en esta etapa que atraviesan los adolescente y como es su comportamiento en el aspecto academico.

Nos comenta tambien de como es la relacion catedratico-alumno y de como deberia de ser la relacion, llevandonos desde el punto de que el maestro debe de ser por demas accesible con los alumnos al grado de comprenderlos y saber tambien que los alumnos suelen ser un poco hiperactivos.

Otra cosa que nos describe muy bien es el factor psicologico que nos da una idea de el o la forma de comportarse que tienes los adolescentes en esta etapa.

Una cosa importante en esta etapa no solo es que el alumno aprenda y aprenda sino que tambien el conocimiento transmitido lo pueda desempeñar en su vida diaria para que el alumno quiera saber mas sobre determinadas cosas.

Lorelye dijo...

Considerando al nivel secundaria como uno de las etapas dificiles de atender debido a todos los cambios fisicos y emocionales de los adolescentes,es importante mencionar que se debe educar de la mejor manera atendiendo las necesidades que pasa cada uno pues tienen diferentes formaS de pensar y de actuar. Considerando al docente como uno de los protagonistas en su educación debe orientar mas que reprender sus faltas, pues estas experiencias que viven los hace ser más debiles e inclusive hasta pueden desertar y no seguir formandose. Por último considero que la formación del adolescente debe ser integral entre maestro-alumno para que el aprendizaje sea mutuo y no haya un ambiente hostil dodne la comunicaión y la confianza se pìerda. Este ensayo es de suma importancia para darlo a conocer a todos los profesores de este nivel para que tengan conciencia de lo que es su profesion y buscar la manera de integrar al adolescente en no dejarlo rezagado en su formación.

José Luis dijo...

La educación secundaria es importante tomarla en cuenta debido a que es la base de la formación del adolescente. Es importante ser guía y no lo que marca el programa pues solo los docentes buscan su conveniencia y no lo que el adolescente necesita para su desarrollo personal. El ensayo muestra un panorama que serviría para todos los docentes y todos los que ejercen todo este tipo de funciones educativas.

Es necesario que este artículo se considere de vital importancia y hacer que se lleve a cabo en los niveles poniéndolo en práctica como proyecto y al ver los resultados sea una propuesta más para la educación.

Abraham dijo...

Considero que la educación secundaria es necesario atender debido a la problematica en su orientaciòn sexual, se debe dar una mejor forma de enseñanza para que no haya embarazos no deseados, drogas, bandalismo, etc. y se cumpla el ideal del alumno, cabe mencionar que esto no sólo es parte de la familia sino tambien de la escuela, van unidos estos dos elementos para su formación. Es importante llevar a cabo una forma diferente de enseñanza donde cada dia el alumno se vea mas interesado en aprender y deseche todo aquello que afecte su desarrollo integral de aprendizaje.